lunes, 23 de marzo de 2015

Primer post en destino nuevo



Abrir un nuevo documento, uno que dé cuenta a un nuevo destino, de cuenta de un nuevo lugar geográfico, y así, aquí todo es distinto. La hora de la siesta esta todo cerrado, por ejemplo, salís a caminar y las calles están desiertas, los bancos de las plazas y parques están vacíos como si los niños evitaran el sol, y yo camino sola por calles arenosas, de subidas y bajadas que dibujan el horizonte verde entremezclado de montañas,  intentando capturar una foto que registre los días por aquí. Me encuentro con algunos grafitis coloridos de artistas que desconozco pero me doy cuenta que no son improvisados. Sigo escribiendo interminables líneas, no quiero olvidar detalles, mientras el gato  negro pintado de una maceta frente a mí me mira desde un techo. El ruido de la ciudad que grita está lejos de aquí, por aquí todo es calma. Escucho el crujir del cielo, se asoma una tormenta. Mis letras y poemas vuelan como pájaros. Aun todo es raro por aquí…se extraña. Los espacios están llenos con mis pertenecías y aun así siento que algo me falta, es una casa llena que todavía no siento del todo mía, no me pertenece. Sueño que en un futuro cercano este lugar físico de colme de música y de palabras y risas.

sábado, 21 de febrero de 2015

Mudanza. Sandra Ávila


Acá me encuentra la vida embalando mis pertenencias, esas que en mi existencia me fue dando en esta última década. Aún me resulta extraño : tratar de separar cada cosa y juntar lo que llevo conmigo y lo que dejo. Estoy feliz por empezar un nuevo camino pero a la vez este sentimiento se mezcla con sensaciones de un futuro incierto y desconocido. Dejo aquí muchos objetos plagados de puro sentimiento que este momento no puedo llevarme, y me llevo en el corazón todo el cariño de las personas que este tiempo señalado conocí y frecuente, y justamente estos últimos meses fue cuanta más gente conocí , gente maravillosa de la que nunca podré olvidar.
Mis valijas se colman de recuerdos lindos de salones nocturnos de clases, de pizzas con amigos y un montón de anécdotas de risas, pero de risas, de esas que te hacen doler la costillas y se te acalambra el estómago.
Crecí en espíritu, crecí  mucho alado de gente que me enseño mucho, puedo decir que profesores tuve los mejores que se pueden tener.
Ahora llego el momento de marchar a nuevos senderos y transitar este camino que se llama  vida, y la verdad que el destino no lo sé y desconozco que tiene preparado para mi, solo sé qué son tiempos de cambios y  lo acepto.Estoy ansiosa por ver qué hay más allá del otro lado y empezar a caminar. Agradezco a todos los que caminaron de la mano conmigo y me acompañaron.

Seguramente nos encontramos en el siguiente post  desarmando las cajas y los bolsos en el nuevo destino

domingo, 14 de diciembre de 2014

Cuarto de hotel por Sandra Ávila

Fotografía. Sandra Ávila

Después de la cirugía de miopía me hospedé en un hotel cerca de la clínica. Llamé a la recepción y solicité un jugo y un tostado. Me cambié mientras me duraba el efecto de la anestesia. La luz de la habitación me enceguecía, cerré todo. Me quedé a oscuras como Drácula. Después de comer me acosté, considero que me dormí inmediatamente. Me desperté al oír unos vigorosos alaridos de una mujer que se hospedaba en la habitación contigua, sus gemidos acompañados de fuertes estampidas de la cama contra la pared. Yo creo que ella creía que era el último día de su vida. Era obvio que era una de esas tardes se sexo bruto, cabe la posibilidad de que la hembra haya capturado a su presa, su macho semental para quedar preñada, o tal vez, y, pensándolo mejor eran dos amantes que se estaban matando a escondidas. El bombeo de mi corazón en el ojo. La cabeza se me partía en dos.

Fotografía. Sandra Ávila

LECTURA FOTO


Leer te nutre el alma y te abre la mente.

Tiempos


Anoche le hice el amor como nunca.


Él me regalo esos besos tan ricos como antes.

Me regale entera para siempre

Mi cuerpo se volvió mariposa como a veces

Vibró mi alma.

Jugamos a un juego

Tome su corazón. 




 

sábado, 13 de diciembre de 2014

"El escape" obra de teatro de Elías Pedernera

Sandra Ávila

Sandra Ávila

Sandra Ávila

Sandra Ávila

Sandra Ávila
El gallego era un viejo que me alquilaba una pieza, ahí, cerca de la calle Garay. Había llegado cargada de bolsos, una noche de septiembre, muy tarde, y desde entonces siempre estuve al día con el pago del alquiler. El cuartito se hallaba en el primer piso. Disponía de una mesa, una silla, una cama, un placar de dos puertas y eso era todo. Lo suficiente para sobrevivir. La escalera era de madera y la madera de los peldaños crujía al apoyar cada pie; era obvio que uno no podía escabullirse. Por más que intentara subir en puntas de pie, siempre había un ruido; la madera avisaba. El veterano tenía paciencia. Si algo había que a él le sobrara, aparte de sus años, era el tiempo, así que cada vez que alguien le debía dinero del alquiler, lo esperaba afuera, como un cazador, hasta cualquier hora. Lo comprobé yo misma en cuanto me atrasé unos días. Desde los primeros días me decidí a llegar tarde adrede, para probar. Al segundo día decidí llegar más tarde que en la primera noche, pero él permanecía en la puerta, la tercera, la cuarta, la quinta y las siguientes noches siempre me estaba esperando en la puerta, no importaba a qué hora llegara, me lo encontraba siempre ahí, firme como un centinela, desabrido, antipático, rígido... (continúa)

Elías Pedernera (Prof. de teatro)Tuvo la genial idea de hacer una increíble adaptación de un relato que pertenece a mi primer libro de Relatos Cuentos Urbanos. El sensacional estreno fue el sábado 30 de noviembre  en la Escuela N| 1 y se lleno de gente. Los actores de entre 11 y 13 años estuvieron de maravilla. Siempre me imagine una obra  en el cine o en en los tablones y esta vez se dio.

Algunos Sofocados

Tuvo una buena aceptación esta selección de cuentos, estoy muy contenta.He logrado hacer leer hasta el más alérgico a los libros. Me causa gracias y felicidad que me miran y se ríen, y me quedo pensando de que relato se estará acordando .... La gente me encuentra en el supermercado y me felicitan de todas maneras
Vean las fotos amigos, hasta he vendido un libro en el bondi jajjajaj. He mandado libro a Santa Fe y a Chaco.En pocos días el libro estará viajando a Madrid... ¡¡Yupi !!

miércoles, 19 de noviembre de 2014

PRESENTACIÓN DE SOFOCADOS


8 de noviembre de 2014.Ranchos-Gral Paz.Prov Buenos Aires-Argentina

Fotografía de Masmédula Ediciones



Fotografía de Sandra Ávila
Con Facundo Stazi

LIBERTAD CUESTA AMOR. LUCAS DAMIÁN CORTIANA

Fotografía-Sandra Ávila

No soy un buen tipo, debo reconocerlo. Soy un hijo de perra, un malparido, un malnacido, un desagradecido bajo los astros y el sol. No soy un buen tipo, ¿qué voy a serlo, carajo? Para serlo tendría que haber amado aunque sea una o dos tormentas, esas que nadie quiere, tendría que haber abrazado alguna muerte cada noche, o besado algunas bocas caníbales que desangraran mi boca. Un buen tipo, dicen… A veces escucho voces. Por lo general sucede de madrugada, me aturden, ¡pero si vieras! ¡las lágrimas ya no caen sobre la almohada!, son otra cosa, parecen la baba de algún cancerbero cínico, una bestia que amenaza con llevarse para siempre los sueños en los que apareces para salvarme. Tu mirada se quebró aquella tarde, tu mirada de niña terrible, casi otoñal, esa mirada que me susurraba deprimida, monótona y perversamente sutil, tan linda como un cuchillo; se quebró como se quiebra un espejo, partiéndose en cientos, miles, infinitos años de mala suerte (soledad); fue un embrujo yaqui, qué duda cabe, hizo que se convirtiera en mi crucifijo, algo así como un amuleto colgando de mi pecho, brillante opacidad. O tal vez sea una estrella guiándome a praderas suicidas de fortuna esquiva, una triste religión sin dios ni diosas, ayunos eternos, ausente resurrección. Un alma mudándose de mi cuerpo, es lo que vas a encontrar cuando vuelvas. De sol a sol. Desolación. Vi cómo se apagaron aquellas constelaciones la noche que cerraste tu mesita de luz y vi cómo explotaron las novas cuando desnudaste tus pechos de sus corpiños. Las figuras zodiacales se desvanecieron y amanecieron nada más que olvidos, eso sí lo recuerdo. Los colibríes ya no partirán con tal de verte desnuda y los ángeles de la guarda abandonarán a algún pobre diablo y le pondrán una escopeta en la mano y una demencial canción en los auriculares, abandonado a la intemperie de la memoria de Dios. Será eso entonces. El pobre diablo sin su ángel. Qué idiota. Ser este mal tipo, no es sólo culpa mía.

Un cuento policial inédito en "Y la muerte me susurró al oído. Vol. II"

Este volumen 2 trae 9 autores contemporáneos y también me sume como escritora, es emocionante ver mi cuento en este libro.